
Cerámica y alfarería · Quinchamalí, Ñuble
Rosa Amelia y la greda que se vuelve negra
Locera de Quinchamalí, aprendió el oficio de niña mirando a su madre amasar la greda. Su guía enseña a modelar a mano, bruñir con piedra y ahumar al fuego hasta dejar la pieza negra.
- Maestro
- Rosa Amelia Sepúlveda Vergara
- Edad
- 68 años
- Experiencia
- 50 años
- Región
- Quinchamalí, Ñuble
Rosa Amelia es locera de Quinchamalí, en la comuna de Chillán, Región de Ñuble. Aprendió el oficio de niña, mirando a su madre y a su abuela amasar la greda y bruñirla con la piedra de río, un saber de mujeres que se pasa de madre a hija desde hace más de dos siglos.
Su guía enseña el oficio completo: cómo se prepara la greda, se modela a mano sin torno, se bruñe con piedra hasta el brillo, se decora con las líneas blancas que distinguen a Quinchamalí y se ahúma al fuego hasta que la pieza queda negra.
Es uno de los oficios que la UNESCO declaró Patrimonio que pide salvaguardia urgente: cada año quedan menos manos que lo sostienen.
“La greda no se apura, mijita. Lo que mi madre y mi abuela me enseñaron con las manos, así mismo lo paso yo.”