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Muestra: los primeros dos minutos de El oficio de la crin, de Clarisa Fuentealba Norambuena.
El oficio de la crin.
Guía de oficio de Legado Chileno. El tejido en crin de Clarisa, Rari, Colbún, Región del Maule.
La maestra: Clarisa Fuentealba Norambuena.
La crin se teje con la yema de los dedos y la paciencia de las mujeres que me criaron. Así me enseñó mi mamá, y mi abuela a ella.
Tejedora en crin, crinera, de Rari, en la comuna de Colbún, Región del Maule. Aprendió el oficio de niña, a los seis años, mirando a su madre y a su abuela entrelazar la crin de caballo teñido de colores vivos sobre la fibra de ixtle. Más de cincuenta años tejiendo a mano, sin telar, figuras diminutas: mariposas, brujitas, flores y ramilletes que cierra con el sumido para que no se desarmen. Es una de las cultoras que sostienen este saber de mujeres, transmitido de madre a hija por más de dos siglos, distinguido como Tesoro Humano Vivo de Chile.
Esta guía tiene siete capítulos. Escúchela con calma: puede detenerla y volver cuando quiera.
Capítulo uno: La crin y la fibra: con qué se teje.
Antes de tejer una sola mariposa, usted va a aprender lo que de verdad sostiene este oficio: la crin del caballo y la fibra que le da hueso. Conozca bien sus dos materiales y la pieza nacerá sola.
Antes de empezar, tres datos de esta etapa.
Piezas en miniatura, de 7 milímetros a 12 centímetros de alto.
La preparación de la crin: un remojo largo de hasta 24 horas, más lavado, secado y peinado.
Base del oficio: paciencia más que destreza.
Crin de cola de caballo (mejor la blanca) tejida sobre una base de ixtle (tampico). Sin telar: solo dedos, aguja y tijera.
La historia de esta etapa.
El oficio de la crin
Clarisa Fuentealba Norambuena · 0:00 / 2:10